lunes, 31 de diciembre de 2012

TRISTEZAS (A mi esposo ausente)


Nuestro dulce primogénito,
que sabe sentir y amar,
con tu recuerdo perenne
viene mi pena a aumentar.

Fijo en ti su pensamiento,
no te abandona jamás:
sueña contigo y, despierto,
habla de ti nada más.

Anoche, cuando, de hinojos,
con su voz angelical
dijo las santas palabras
de su oración nocturnal;

cuando allí junto a su lecho
sentéme amante a velar,
esperando que sus ojos
viniese el sueño a cerrar,

incorporándose inquieto,
cual presa de intenso afán,
con ese acento que al labio
las penas tan sólo dan,

exclamó como inspirado:
"!Tú no te acuerdas, mamá?
El sol ¡que bonito era
cuando estaba aquí papá!"


Salome Ureña


domingo, 30 de diciembre de 2012

EL GRITO DE LA MARIPOSA




La mariposa desplegó las alas
y el grácil cuerpo se colgó del cielo;
la larva ¡al fin! pudo cumplir su anhelo:
que todos vieran sus mejores galas.

Y remontó montañas, sin escalas;
revoloteó la rama del ciruelo
y libó, de su hermosa flor de hielo
y del mar, las salinas de las calas.

Pero ella no sabía que su vida
era pequeña, que era corto el vuelo
y sintió una punzada en la caída.

Y gritó su garganta terciopelo.
Roto su corazón, cayó dormida
y el viento, suave, la posó en el suelo.



Luz Macías

sábado, 29 de diciembre de 2012

¡OH MAR, NO ESPERES MAS!



Tengo caído el sueño
y la voz suspendida de mariposas muertas.
El corazón me sube amontonado y solo
a derrotar auroras en mis párpados.

Perdida va mi risa
por la ciudad del viento más triste y devastada.
Mi sed camina en ríos agotados y turbios,
rota y despedazándose.

Amapolas de luz,
mis manos fueron fértiles tentaciones
de incendio.
Hoy, cenizas me tumban para el nido distante.

¡Oh mar, no esperes más!
Casi voy por la vida como gruta de escombros.
Ya ni el mismo silencio se detiene en mi nombre.
Inútilmente estiro mi camino sin luces.
Como muertos sin sitio se sublevan mis voces.

¡Oh mar, no esperes más!
Déjame amar tus brazos con la misma agonía
con que un día nací.
Dame tu pecho azul,
y seremos por siempre el corazón del llanto...


Julia de Burgos

viernes, 28 de diciembre de 2012

A LAS ESTRELLAS




Reina el silencio: fúlgidas en tanto
Luces de paz, purísimas estrellas,
De la noche feliz lámparas bellas,
Bordáis con oro su luctuoso manto.

Duerme el placer, mas vela mi quebranto,
Y rompen el silencio mis querellas,
Volviendo el eco, unísono con ellas,
De aves nocturnas el siniestro canto.

¡Estrellas, cuya luz modesta y pura
Del mar duplica el azulado espejo!
Si a compasión os mueve la amargura

Del intenso penar por que me quejo,
¿Cómo para aclarar mi noche oscura
No tenéis ¡ay! ni un pálido reflejo?


G
ertrudis Gomez de Avellaneda

jueves, 27 de diciembre de 2012

BESO DEL SOL




Beso de sol , tu fulgor…
déjame que aspire el olor,
de retama en flor en la brisa.
Bañarme en tu río, que es tu sangre…
mi Pacha querida, me desnudo ante ti..
desterrando banal ambición,
devuélvele a mi ser la vida,
colorea mi espíritu
que vuelva a sonreír,
se tu mi pueril inspiración
y enardece mi palabra escrita,
que pueda yo refugiar mi corazón
bajo tu cielo y en tu calor ,
tierra mía.



Cristina Mallea

miércoles, 26 de diciembre de 2012

A DON PEDRO DE CÁRDENAS, EN UN ENCIERRO DE TOROS



Salí, señor don Pedro, esta mañana 
A ver un toro que en un Nacimiento 
Con mi mula estuviera más contento
 
Que alborotando a Córdoba la llana.
Romper la tierra he visto en su abesana 
Mis prójimos con paso menos lento,
 
Que él se entró en la ciudad tan sin aliento,
 
Y aún más, que me dejó en la barbacana.
No desherréis vuestro Zagal, que un clavo 
No ha de valer la causa, si no miente
 
Quien de la cuerda apela para el rabo.
Perdonadme el hablar tan cortésmente 
De quien, ya que no alcalde por lo Bravo,
 
Podrá ser, por lo Manso, presidente.


Luis de Gongora

martes, 25 de diciembre de 2012

¿QUE ES NAVIDAD?

La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad


¿QUE ES NAVIDAD?



La Virgen, 
sonríe muy bella. 
¡Ya brotó el Rosal, 
que bajó a la tierra 
para perfumar! 
La Virgen María 
canta nanas ya. 
Y canta a una estrella 
que supo bajar 
a Belén volando 
como un pastor más. 
Tres Reyes llegaron; 
cesa de nevar. 
¡La luna le ha visto, 
cesa de llorar! 
Su llanto de nieve 
cuajó en el pinar. 
Mil ángeles cantan 
canción de cristal 
que un Clavel nació 
de un suave Rosal. 


GLORIA FUERTES

lunes, 24 de diciembre de 2012

AHORA



Ahora,
que está en el entredicho la memoria, 
que todas las hectáreas preguntan 
los muertos que les caben en el pecho, 
tú, 
Elías Alcolea, 
nacido en Socuéllamos del 15, 
no sabes cuántas veces te mataron 
ni cuánto azul al cielo le manchaste. 
Tú, que buscas sin buscar a ningún lado 
y no sabes la ciencia de tu nombre, 
me miras, dices: ¡Padre! 
y me derrotas 
en el ayer-mañana de tu invierno. 
Que está tu mano ajada por la mía, 
y no quieres volver a asir la bruma 
sin lázaro en su sombra que te guíe 
ni piel que te adormezca en la caricia.
Las rotativas 
prosiguen su labor. 
Yo me pregunto: 
A ti 
¿quién te rescata los recuerdos? 
Ya te has dormido, 
me suelto, lentamente, de tu mano 
y enjugo el foso abierto 
de mis lágrimas.


Juan José Alcolea





domingo, 23 de diciembre de 2012

PARA M.M (O sea para Marilyn Monroe: para mi Madre)




Decir que Marilyn Monroe no fue Mi Madre
no es lo mismo
que decir que Mi Madre no fue Marilyn Monroe.
Fijo que suena confuso como un sofisma;
pero viendo bien, viéndola bien,
viéndolas,
ambas tienen -aparte del esqueleto
lentísimo y el erizado pellejo celeste_
el mismo parque de atardecer quebrado,
unos cuantos sueños hechos mierda,
fotografías amarillentas
-cual marchitas magnolias_
olvidadas bajo el colchón o los párpados,
mordidas lamidas chirimoysa como higos.
Aunque fuera el viento neoyorquino el que
alzó a Marilyn las ropas oprimiesen
las resecas
brisas del arenal,
ambas han llorado desnudas al menos una vez
extraviadas entre ortigas y sedas.
Y si mi madre
no hubiera
abandonado el cine oscuro donde su juventud
aullaba
con la última butaca clavada
en pleno pecho,
tal vez estaría ella ahora escribiendo sus memorias;
y por otro lado -o por el mismo -
se hallaría Marilyn pelando legumbres y patatas
o hirviendo sopa y calcetines
cuando muere la tarde.
Ambas
fueron desgarradoramente felices
e infelices también -desgarradoramente-.
La única
y pequeña diferencia es que Marilyn reventó 
al tomarse cincuena cápsulas de nembutal
y que Mi Madre
me parió a mí.
Lo cual
verdaderamente es casi lo mismo.


Lizardo Cruzado

sábado, 22 de diciembre de 2012

QUE RUIDO TAN TRISTE



Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman, 
parece como el viento que se mece en otoño
 
sobre adolescentes mutilados,
 
mientras las manos llueven,
 
manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
 
cataratas de manos que fueron un día
 
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.
Las flores son arena y los niños son hojas, 
y su leve ruido es amable al oído
 
cuando ríen, cuando aman, cuando besan,
 
cuando besan el fondo
 
de un hombre joven y cansado
 
porque antaño soñó mucho día y noche.
Mas los niños no saben, 
ni tampoco las manos llueven como dicen;
 
así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
 
invoca los bolsillos que abandonan arena,
 
arena de las flores,
 
para que un día decoren su semblante de muerto.


Luis Cernuda

viernes, 21 de diciembre de 2012

TÓMAME, OH NOCHE ETERNA



Tómame, oh noche eterna,
En tus brazos y llámame hijo.

Yo soy un rey que voluntariamente
Abandonó su trono de ensueños y cansancios.

Mi espada, pesada en brazos flojos,
A manos viriles y calmas entregué;
Y mi cetro y corona los dejé
En la antecámara, hechos pedazos.

Mi cota de malla, tan inútil,
Mis espuelas, de un tintineo tan fútil,
Las dejé por la fría escalinata.

Desvestí la realeza, cuerpo y alma,
Y regresé a la noche antigua y serena
Como el paisaje al morir el día.



Fernando Pessoa

jueves, 20 de diciembre de 2012

A UNA DAMA MUY JOVEN; SEPARADA



En un año que has estado
casada, pechos hermosos,
amargas encontraste
las flores del matrimonio.

Y una buena mañana
la dulce libertad
elegiste impaciente,
como un escolar.

Hoy vestida de corsario
en los bares se te ve
con seis amantes por banda
-Isabel, niña Isabel-,

sobre un taburete erguida,
radiante, despeinada
por un viento sólo tuyo,
presidiendo la farra.

De quién, al fin de una noche,
no te habrás enamorado
por quererte enamorar!
Y todo me lo han contado.

¿No has aprendido, inocente,
que en tercera persona
los bellos sentimientos
son historias peligrosas?

Que la sinceridad
con que te has entregado
no la comprenden ellos,
niña Isabel. Ten cuidado.

Porque estamos en España.
Porque son uno y lo mismo
los memos de tus amantes,
el bestia de tu marido.

 
Jaime Gil de Biedma

miércoles, 19 de diciembre de 2012

CANTO A LA ARGENTINA



A las evocaciones clásicas
despiertan los dioses autóctonos,
los de los altares pretéritos
de Copán, Palenque, Tihuanaco,
por donde quizá pasaran
en lo lejano de tiempos
y epopeyas Pan y Baco.


Y en lo primordial poético
todo lo posible épico,
todo lo mítico posible
de mahabaratas y génesis,
lo fabuloso y lo terrible
que está en lo ilimitado y quieto
del impenetrable secreto.

Ruben Dario

martes, 18 de diciembre de 2012

EL POEMA



Y ahora, aquí está frente a mí.
Tantas luchas que ha costado,
tantos afanes en vela,
tantos bordes de fracaso
junto a este esplendor sereno
ya son nada, se olvidaron. 

Él queda, y en él, el mundo,
la rosa, la piedra, el pájaro,
aquéllos , los del principio,
de este final asombrados.
¡Tan claros que se veían,
y aún se podía aclararlos! 

Están mejor; una luz
que el sol no sabe, unos rayos
los iluminan, sin noche,
para siempre revelados. 

Las claridades de ahora
lucen más que las de mayo.
Si allí estaban, ahora aquí;
a más transparencia alzados. 

¡Qué naturales parecen,
qué sencillo el gran milagro!
En esta luz del poema,
todo,
desde el más nocturno beso
al cenital esplendor,
todo está mucho más claro.

Pedro Salinas

lunes, 17 de diciembre de 2012

EXTASIS



Mira estamos vivos.
Siento la savia oscura galopar en mis cauces.
La luz borra quimeras
-huéspedes de párpado ceñido-
y dibuja sin prisa tu contorno olvidado.
El nácar de la arena tramonta el aire y se deshace.
En la playa las huellas son testigo.
Mi aliento y tu cuerpo palpitante repican:
Ya ves
estamos vivos.


Maybell Lebron

domingo, 16 de diciembre de 2012

SUEÑO DE SUEÑOS



Secreta noche herida de menguante
cae donde no hay agua ni tierra.
Marcha a cortar el filo de la luna,
mis raíces, que están donde no estuve.

...Traerán mi corazón, negra violeta
que se durmió en la orilla de otro sueño.
Lo he de llamar y no sabrá su nombre.
Me ha de cantar, y no he de comprenderle.

Y llevaré, camino en mediodía
de veinte cielos con opuestos soles,
mi angustia en veinte voces sin mi sangre.

He de llorar mil años sin mi llanto
y he de dormir mil años sin mis ojos
noche con veinte pétalos de luna.


Josefina Plá 1938

sábado, 15 de diciembre de 2012

LAS MEDIAS BLANCAS


Tengo unas medias blancas de encaje que me pongo
cuando me visto el traje negro de los recuerdos.
Son unas medias finas, hambrientas de fantasmas
que hacen juego con pájaros interiores, oscuros.
Las piernas, penetradas por estas bocas blancas,
levemente se abren con signos vegetales.
Los hilos amanecen mi piel,
brotan, perdiéndose,
entre los elevados pensamientos más íntimos.
En derredor: imágenes de ocupación pelviana,
soberbias latitudes desde el puente atestiguan
la entraña y las enaguas levantadas al vuelo.
¡Qué holgada está la tela de la falda de flores,
la rodilla suavísima con olor a naranjas!
Por los muslos se agrandan los dibujos henchidos,
son copos invisibles calcinando altas cumbres.
Me infunden sobresaltos, me clavan dulces flechas,
tan finas son las mallas que saltan los engarces
y hasta el ocre desierto los poros me rezuman
feroces destinos, presagios entreabiertos.
Siento flores y manos crecer entre las piernas
y más arriba el musgo
tapando el azulón vellón de la albufera.
No podía ponerme estas medias sabiendo
la gracia que se esconde, generosa en tu boca.
Espomosas persisten, sin causa me rodean,
temibles de tu roce, sin fatiga,
explorando

Isla Correyero


viernes, 14 de diciembre de 2012

UNO NO ESCOGE



Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.

Gioconda Belli

jueves, 13 de diciembre de 2012

UNA PUERTA ABIERTA A TI



Vencida estoy
en tu noche febril.
Soy esa luna
que lentamente se desangra,
soy esa luz que se debate
entre la libertad del aire
y la penumbra.

Pues al sumirme en ti
como en un sueño,
he iniciado mi viaje
por un extraño laberinto
donde sólo se plasma
la única imagen tuya.
Abordo ahora un infinito tren
con rumbo conocido,
el tuyo.
Divago en tumultuosas calles
en extranjeros mundos,
buscándote.
Soy quien me bebo
sorbo a sorbo la ausencia
con la firme esperanza
de encontrarte.
Hay una puerta abierta a ti,
detente en ese umbral,
quiero saciar la sed
de esta aventura,
calmar ese deseo de tenerte,
de sentirte cotidianamente
habitando en mi casa,
abordando mi lecho.
Detente en esta orilla,
pasajero de todos mis momentos,
estación del silencio
infatigablemente recorrida.


Cristina Maya

miércoles, 12 de diciembre de 2012

ACEITUNEROS


  
Andaluces de Jaén, 
aceituneros altivos,
 
decidme en el alma: ¿quién,
 
quién levantó los olivos?
No los levantó la nada, 
ni el dinero, ni el señor,
 
sino la tierra callada,
 
el trabajo y el sudor.
Unidos al agua pura 
y a los planetas unidos,
 
los tres dieron la hermosura
 
de los troncos retorcidos.
Levántate, olivo cano, 
dijeron al pie del viento.
 
Y el olivo alzó una mano
 
poderosa de cimiento.
Andaluces de Jaén, 
aceituneros altivos,
 
decidme en el alma: ¿quién
 
amamantó los olivos?
Vuestra sangre, vuestra vida, 
no la del explotador
 
que se enriqueció en la herida
 
generosa del sudor.
No la del terrateniente 
que os sepultó en la pobreza,
 
que os pisoteó la frente,
 
que os redujo la cabeza.
Árboles que vuestro afán 
consagró al centro del día
 
eran principio de un pan
 
que sólo el otro comía.
¡Cuántos siglos de aceituna, 
los pies y las manos presos,
 
sol a sol y luna a luna,
 
pesan sobre vuestros huesos!
Andaluces de Jaén, 
aceituneros altivos,
 
pregunta mi alma: ¿de quién,
 
de quién son estos olivos?
Jaén, levántate brava 
sobre tus piedras lunares,
 
no vayas a ser esclava
 
con todos tus olivares.
Dentro de la claridad 
del aceite y sus aromas,
 
indican tu libertad
 
la libertad de tus lomas.


Miguel Hernández

martes, 11 de diciembre de 2012

VOY A DORMIR



Dientes de flores, cofia de rocío, 
manos de hierbas, tú, nodriza fina, 
tenme prestas las sábanas terrosas 
y el edredón de musgos escardados. 

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame. 
Ponme una lámpara a la cabecera; 
una constelación; la que te guste; 
todas son buenas; bájala un poquito. 

Déjame sola: oyes romper los brotes... 
te acuna un pie celeste desde arriba 
y un pájaro te traza unos compases 

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo: 
si él llama nuevamente por teléfono 
le dices que no insista, que he salido...



Alfonsina Storni

lunes, 10 de diciembre de 2012

YO CANTARÉ DE AMOR TAN DULCEMENTE




Yo cantaré de amor tan dulcemente

el rato que me hurtare a sus dolores,

que el pecho que jamás sintió de amores,

empiece a confesar que amores siente.
 
Verá como no hay dicha permanente

debajo de los cielos superiores,

y que las  dichas altas o menores

imitan en el suelo su corriente.
 
Verá que ni en amar alguno alcanza

firmeza (aunque la tenga en el tormento

de idolatrar un mármol con belleza).
 
Porque si todo amor es esperanza,

y la esperanza es vínculo del viento,

¿quién puede amar seguro en su firmeza?




Gabriel Bocángel y Unzeta

domingo, 9 de diciembre de 2012

DIDACTICO


      
Joven argentino 
si tienes entre 35 y 25 años
 
quizá no sepas lo que quiere decir ford falcón
 
probablemente
 
te hablaron de un automóvil noble
 
un fierro forjado
 
en faraónicas fábricas fordistas
 
duro de romper
 
lleno de mecánicas bondades
 
pero si realmente querés saber lo que quiere decir ford falcon
 
deberás preguntarle
 
a los que no se van a olvidar de daniel
 
a las multitudes silenciosas de horacio
 
a los treintamil de amalia
 
o las fotos de gardel que el cacho sueñó colgadas en los coches esos
 
y si no
 
pregúntele a sus jodidos padres
 
y si no obtienen una respuesta que trascienda la virtud mecánica de la bestia
 
es porque ellos no quisieron preguntarse
 
y mucho menos responderles


Daniel Barroso

sábado, 8 de diciembre de 2012

AL JOVEN MEDITADOR JOSÉ ORTEGA Y GASSET



A ti laurel y yedra
corónente, dilecto
de Sofía, arquitecto. 
Cincel, martillo y piedra
y masones te sirvan; las montañas
de Guadarrama frío
te brinden el azul de sus entrañas, 
meditador de otro Escorial sombrío, 
y que Felipe austero, 
al borde de su regia sepultura, 
asome a ver la nueva arquitectura
y bendiga la prole de Lutero. 

Antonio Machado

viernes, 7 de diciembre de 2012

BAJO QUE RAMAS



Bajo qué ramas, di, bajo qué ramas 
de verde olvido y corazón morado
la roja danza muerde tus talones
y te estrechan amantes amarillos.

Desde qué repentina lontananza
giras, me nombras, saltas entre el aire,
mientras yo permanezco absorto en sueños
aún dormida creyéndote en mi alcoba.

Qué plateada tristeza te reviste,
si alegre hasta tu alegre voz acudo,
los pies descalzos, para entrelazarme
sal paso de tu danza apresurada.

Dónde te vas cuando te vas y lloran
las colinas, a solas con tu nombre
para siempre, hasta oír al lado mío
tu voz que me pregunta a quién aguardo.


Antonio Gala

jueves, 6 de diciembre de 2012

BAJO CONTINUO



Como en la muchedumbre de los besos
tantos pierden relieve -sólo el beso
inicial y el postrero por los labios
recibidos perduran-, estas flores
que el año nuevo entrega: Con el blanco
del almendro en su abrigo contra el norte,
la voz del macasar, no su presencia;
hoy, esta rosa. ¿La aguardabas? Huele
como la adolescencia y sus deseos.

Pero en medio se abrieron las cidonias,
los ciruelos, manzanos y perales,
tantos y tantos, rojos, rosas, blancos,
y apenas los mirabas: Como el gozo
de unos brazos constantes de certeza
te acogieron, te acogen, y recuerdas
sólo el primer calor, sólo la boca
que te ha dicho, al partir esta mañana:
"No vuelvas tarde".
Pasas por los campos:
Entre las hojas con su verde intenso,
aún canta la blancura de los pétalos.
Es la felicidad que da sus trinos,
sus trémolos, su leve melodía,
sobre un bajo continuo de sosiego,
de paz, de vuelta al labio no sabido
en la forma, en la flor que te formule.
 
Antonio Carvajal

miércoles, 5 de diciembre de 2012

CIUDAD CERO



Una revolución.
Luego una guerra.
En aquellos dos años —que eran
la quinta parte de toda mi vida—,
ya había experimentado sensaciones distintas.
Imaginé más tarde
lo que es la lucha en calidad de hombre.
Pero como tal niño,
la guerra, para mí, era tan sólo:
suspensión de las clases escolares,
Isabelita en bragas en el sótano,
cementerios de coches, pisos
abandonados, hambre indefinible,
sangre descubierta
en la tierra o las losas de la calle,
un terror que duraba
lo que el frágil rumor de los cristales
después de la explosión,
y el casi incomprensible
dolor de los adultos,
sus lágrimas, su miedo,
su ira sofocada,
que, por algún resquicio,
entraban en mi alma
para desvanecerse luego, pronto,
ante uno de los muchos
prodigios cotidianos: el hallazgo
de una bala aún caliente,
el incendio
de un edificio próximo,
los restos de un saqueo
—papeles y retratos
en medio de la calle...
Todo pasó,
todo es borroso ahora, todo
menos eso que apenas percibía
en aquel tiempo
y que, años más tarde,
resurgió en mi interior, ya para siempre:
este miedo difuso,
esta ira repentina,
estas imprevisibles
y verdaderas ganas de llorar.



Angel Gonzalez

martes, 4 de diciembre de 2012

SONETO DE OTOÑO




Me preguntan tus ojos, claros como el cristal,
para ti, extraño amante, ¿cuál es mi atractivo?
-¡Sé encantadora y cállate! Mi corazón, al que todo irrita                          
excepto el candor del animal primitivo,

no quiere descubrirte su secreto infernal.
Berceuse cuya mano al dulce sueño invita,
ni su negra leyenda escrita con llamas.
¡Odio la pasión y el ingenio me duele!

Amémonos con dulzura. El amor en su garita,
tenebroso, emboscado, blande su arco cruel.
Conozco las armas de su perfecto arsenal.

¡Crimen, horror y locura! ¡Oh, pálida margarita!
¿Acaso, como yo, no eres tú un sueño otoñal,
también tú, mi tan fría y pálida Margarita?

Charles Baudelaire

lunes, 3 de diciembre de 2012

SONETO IX


Señora mía, si yo de vos ausente 
en esta vida turo y no me muero, 
paréceme que ofendo a lo que os quiero, 
y al bien de que gozaba en ser presente; 

tras éste luego siento otro accidente, 
que es ver que si de vida desespero, 
yo pierdo cuanto bien bien de vos espero; 
y ansí ando en lo que siento diferente. 

En esta diferencia mis sentidos 
están, en vuestra ausencia y en porfía, 
no sé ya que hacerme en tal tamaño. 

Nunca entre sí los veo sino reñidos; 
de tal arte pelean noche y día, 
que sólo se conciertan en mi daño.


Garcilaso de la Vega

domingo, 2 de diciembre de 2012

EN LA MISMA OCASIÓN



Esta de flores, cuando no divina,
Industriosa unión, que ciento a ciento
Las abejas, con rudo no argumento,
En ruda sí confunden oficina,

Cómplice Prometea en la rapina
Del voraz fue, del lúcido elemento,
A cuya luz suave es alimento
Cuya luz su recíproca es ruina.

Esta, pues, confusión hoy coronada
Del esplendor que contra sí fomenta,
Por la salud, oh Virgen Madre, erijo
Del mayor Rey, cuya invencible espada
En cuanto Febo dora o Cintia argenta
Trompa es siempre gloriosa de tu Hijo.



Luis de Gongora y Argote


sábado, 1 de diciembre de 2012

EL BURRITO GLORIOSO



La avispa exclamó:
«¡Mi talle! ¡Mi talle!»,
al ver al burrito
paciendo en el valle.
«¡Mis alas! ¡Mis alas!»:
tal, la mariposa
le gritó al pasar,
en más, orgullosa.
Así, el picaflor:
«¡Mi pico! ¡Mi pico!»,
se rió del pobre,
mísero borrico.
Igual, la luciérnaga:
«¡Mis luces! ¡Mis luces!»
(Acá el borriquito
ya se fue de bruces.)
Pero las orejas
levantó al momento:
«Ni de alas, de talle,
ni pico, soy dueño,
pero, pese a ser
un triste jumento,
estoy muy feliz,
estoy muy contento,
porque allá en Belén
calentó mi aliento
al Niño Jesús.
¿Quién tiene más luz:
la pobre luciérnaga
o yo? Lo descuento».
«¡Corceles! ¡Corceles,
que van a la guerra!»
(Pasaron caballos,
cascos dando en tierra.)
«¡Corceles! ¡Corceles!
¡Ni el mármol ni el bronce
son para el jumento!»
«No importa», se dijo
el asno, contento,
«pues ninguno de ellos
Lo llevó hasta Egipto.
Ninguno —tampoco,
como yo, también
portándole, entrará
en Jerusalén».

Marilina Rébora

viernes, 30 de noviembre de 2012

A DON FRAY PEDRO GONZÁLEZ DE MENDOZA Y SILVA, ELECTO ARZOBISPO DE GRANADA MUY MOZO


Consagróse el seráfico Mendoza, 
Gran dueño mío, y con invidia deja 
Al bordón flaco, a la capilla vieja,
 
Báculo tan galán, mitra tan moza.
Pastor que una Granada es vuestra choza, 
Y cada grano suyo vuestra oveja,
 
Pues cada lengua acusa, cada oreja,
 
La sal que busca, el silbo que no goza,
Sílbelas desde allá vuestro apellido, 
Y al Genil, que esperándoos peina nieve,
 
No frustéis más sus dulces esperanzas;
Que sobre el margen, para vos florido, 
Al son alternan del cristal que mueve
 
Sus ninfas coros, y sus faunos, danzas.


Luis de Góngora

jueves, 29 de noviembre de 2012

SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR



Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!! 


Federico Garcia Lorca

miércoles, 28 de noviembre de 2012

A CIERTA DAMA QUE SE DEJABA VENCER DEL INTERÉS ANTES QUE DEL GUSTO


Mientras Corinto, en lágrimas deshecho, 
La sangre de su pecho vierte en vano, 
Vende Lice a un decrépito indiano
 
Por cien escudos la mitad del lecho.
¿Quién, pues, se maravilla deste hecho, 
Sabiendo que halla ya paso más llano,
 
La bolsa abierta, el rico pelicano,
 
Que el pelícano pobre, abierto el pecho?
Interés, ojos de oro como gato, 
Y gato de doblones, no Amor ciego,
 
Que leña y plumas gasta, cien arpones
Le flechó de la aljaba de un talego. 
¿Qué Tremecén no desmantela un trato,
 
Arrimándole al trato cien cañones?


Luis de Gongora

martes, 27 de noviembre de 2012

SONETO II



En fin, a vuestras manos he venido,
do sé que he de morir tan apretado,
que aun aliviar con quejas mi cuidado,
como remedio, me es ya defendido;

mi vida no sé en qué se ha sostenido,
si no es en haber sido yo guardado
para que sólo en mí fuese probado
cuanto corta una espada en un rendido.

Mis lágrimas han sido derramadas
donde la sequedad y la aspereza
dieron mal fruto dellas y mi suerte:

¡basten las que por vos tengo lloradas;
no os venguéis más de mí con mi flaqueza;
allá os vengad, señora, con mi muerte!





Garcilaso de la Vega

lunes, 26 de noviembre de 2012

CUANDO QUIERAS



Será cuando tú quieras. Fíjate qué sencillo:
No tiene que llamarme ni esperarme,
ni soportar un día y otro día
mi aburrida presencia enamorada, 
mi irritante presencia enamorada,
ni mis torpes discursos sobre cosas y gentes.

Será cuando tú quieras, porque quieras, 
sin ninguna razón
convencional o justa, y sin apropiaciones
debidas o indebidas, ni estatutos, 
sin tener que pensarlo 
ni detenidamente ni un millón
de veces, porque sí, sin calcular
la ganancia o la pérdida.

No para ayer y no para mañana. 
Cuando tus ojos se abran
embriagados de dulce luz y digan: 
hoy. 

Cuando tu corazón, 
cuando tus manos y tu carne se abran 
como dulces granadas silenciosas, 
como espigas de trigo, y digan: hoy.

Francisco Domene

domingo, 25 de noviembre de 2012

SONETO XXII



Con ansia extrema de mirar qué tiene 

vuestro pecho escondido allá en su centro, 

y ver si a lo de fuera lo de dentro 

en apariencia y ser igual conviene,

en él puse la vista: mas detiene 

de vuestra hermosura el duro encuentro 

mis ojos, y no pasan tan adentro 

que miren lo que el alma en sí contiene.

Y así se quedan tristes en la puerta 

hecha, por mi dolor, con esa mano 

que aun a su mismo pecho no perdona;

donde vi claro mi esperanza muerta. 

y el golpe, que os hizo amor en vano 

non esservi passato oltra la gona.


Garcilaso de la Vega