martes, 31 de julio de 2012

LIENZO DE OTOÑO





Sobre un lienzo de otoño
verdor profundo al frente
de encinares. Los troncos
de cuerpos perlados
aún sostienen verde
de un estío derrotado. 

Pintan otoño los álamos
con caprichosa armonía,
los iluminados rostros
de las hojas que robaron
al fuego del mediodía
reflejos de verde y oro. 

Quizá las uñas del viento
desgarren sangrando azules
los cobertores del cielo.
Quizá la lluvia dé luces
de arco iris encubiertos.


Teresa Sanchez Martín

lunes, 30 de julio de 2012

LA DESCONOCIDA





 Inclino mis recuerdos 
sobre un vino nocturno 
para hundirme en la limosna 
de otra noche. 

He llegado hasta el límite 
que nada nos indulta. 

Al filo del abismo 
de una copa borgoña 
debo precipitarme 
para evadir el grito 
que emerge 
repentino. 

¿Sabrán reconocerme 
cuando nazca el retorno?



Teresa Palazzo Conti

domingo, 29 de julio de 2012

CUENTAS DE FUEGO




Cerrar la puerta cómplice con rumor de caricia,
Deshojar hacia el mal el lirio de una veste...
-La seda es un pecado, el desnudo es celeste;
Y es un cuerpo mullido un diván de delicia.-

Abrir brazos... así todo ser es alado,
O una cálida lira dulcemente rendida
De canto y de silencio... más tarde, en el helado
Más allá de un espejo como un lago inclinado,
Ver la olímpica bestia que elabora la vida...

Amor rojo, amor mío;
Sangre de mundos y rubor de cielos...
¡Tú me lo des, Dios mío!


Delmira Agustini

sábado, 28 de julio de 2012

DATE A VOLAR


 


Anda, date a volar, hazte una abeja,
En el jardín florecen amapolas,
Y el néctar fino colma las corolas;
Mañana el alma tuya estará vieja.

Anda, suelta a volar, hazte paloma,
Recorre el bosque y picotea granos,
Come migajas en distintas manos
La pulpa muerde de fragante poma.

Anda, date a volar, sé golondrina,
Busca la playa de los soles de oro,
Gusta la primavera y su tesoro,
La primavera es única y divina.

Mueres de sed: no he de oprimirte tanto...
Anda, camina por el mundo, sabe;
Dispuesta sobre el mar está tu nave:
Date a bogar hacia el mejor encanto.

Corre, camina más, es poco aquéllo...
Aún quedan cosas que tu mano anhela,
Corre, camina, gira, sube y vuela:
Gústalo todo porque todo es bello.

Echa a volar... mi amor no te detiene,
¡Cómo te entiendo, Bien, cómo te entiendo!
Llore mi vida... el corazón se apene...
Date a volar, Amor, yo te comprendo.

Callada el alma... el corazón partido,
Suelto tus alas... ve... pero te espero.
¿Cómo traerás el corazón, viajero?
Tendré piedad de un corazón vencido.

Para que tanta sed bebiendo cures
Hay numerosas sendas para tí...
Pero se hace la noche; no te apures...
Todas traen a mí...


Alfonsina Storni

viernes, 27 de julio de 2012

CANCIÓN





Rocafort, mayo de 1937
Ya va subiendo la luna
sobre el naranjal. 
Luce Venus como una
pajarita de cristal. 
Ámbar y berilo, 
tras de la sierra lejana, 
el cielo, y de porcelana
morada en el mar tranquilo. 
Ya es de noche en el jardín
-¡el agua en sus atanores!- 
y sólo huele a jazmín, 
ruiseñor de los olores. 
¡Cómo parece dormida
la guerra, de mar a mar, 
mientras Valencia florida
se bebe el Guadalaviar! 
Valencia de finas torres
y suaves noches, Valencia, 
¿estaré contigo, 
cuando mirarte no pueda, 
donde crece la arena del campo
y se aleja la mar de violeta? 


Antonio Machado

jueves, 26 de julio de 2012

SOLDADO





A un soldado, que sucumbido en un 
hecho de armas, se quedó un rato en pie después de muerto.
Tu obstinado cadáver nos advierte
que hay vida muerta, pero no vencida,
pues sólo en tu valor, sólo en tu vida,
algo miró después de sí la muerte.
Fuerte es la Parca, pero tú más fuerte;
no se debió a su golpe tu caída;
tú contra ti la ayudas ya rendida,
que, ¿quién pudiera, sino tú, vencerte?
Tú dividiste el trance indivisible
de morir y postrarte, tan altivo,
que en el daño común no hallas ejemplo.
¿Cuánto más que inmortal y que invencible
contemplaré que fuiste cuando vivo,
si el cadáver intrépido contemplo?

Gabriel Bocángel

miércoles, 25 de julio de 2012

CANTO DEL DESPERTAR



El primer surco de hoy será mi cuerpo.
Cuando la luz impulsa desde arriba
despierta los oráculos del sueño
y me camina, y antes que al paisaje
va dándome figura. Así otra nueva
mañana. Así otra vez y antes que nadie,
aun que la brisa menos decidiera,
sintiéndose vivir, solo, a luz limpia.

Pero algún gesto hago, alguna vara
mágica tengo porque, ved, de pronto
los seres amanecen, me señalan.

Soy inocente. ¡Cómo se une todo
y en simples movimientos hasta el límite,
sí, para mi castigo: la soltura
del álamo a cualquier mirada! Puertas
con vellones de niebla por dinteles
se abren allí, pasando aquella cima.

¿Qué más sencillo que ese cabeceo
de los sembrados? ¿Qué más persuasivo
que el heno al germinar? No toco nada.

No me lavo en la tierra como el pájaro.
Sí, para mi castigo, el día nace
y hay que apartar su misma recaída
de las demás. Aquí sí es peligroso.

Ahora, en la llanada hecha de espacio,
voy a servir de blanco a lo creado.

Tibia respiración de pan reciente
me llega y así el campo eleva formas
de una aridez sublime, y un momento
después, el que se pierde entre el misterio
de un camino y el de otro menos ancho,
somos obra de lo que resucita.

Lejos estoy, qué lejos. ¿Todavía
agrio como el moral silvestre, el ritmo
de las cosas me daña? Alma del ave,
yacerás bajo cúpula de árbol.

¡Noche de intimidad lasciva, noche
de preñez sobre el mundo, noche inmensa!
Ah, nada está seguro bajo el cielo.

Nada resiste ya. Sucede cuando
mi dolor me levanta y me hace cumbre
que empiezan a ocultarse las imágenes
y a dar la mies en cada poro el acto
de su ligero crecimiento. Entonces
hay que avanzar la vida de tan limpio
como es el aire, el aire retador.




Claudio Rodríguez

martes, 24 de julio de 2012

ABSOLUTA




Color de ropa antigua. Un julio a sombra,
y un agosto recién segado. Y una
mano de agua que injertó en el pino
resinoso de un tedio malas frutas.

Ahora que has anclado, oscura ropa,
tornas rociada de un suntuoso olor
a tiempo, a abreviación... Y he cantado
el proclive festín que se volcó.

Mas ¿no puedes, Señor, contra la muerte,
contra el límite, contra lo que acaba?
¡Ay, la llaga en color de ropa antigua,
cómo se entreabre y huele a miel quemada!
Oh unidad excelsa! Oh lo que es uno
por todos!

¡Amor contra el espacio y contra el tiempo!
Un latido único de corazón;
un solo ritmo: ¡Dios!

Y al encogerse de hombros los linderos
en un bronco desdén irreductible,
hay un riego de sierpes
en la doncella plenitud del 1.
¡Una arruga, una sombra!




Cesar Vallejo

lunes, 23 de julio de 2012

RIMA LXVI




¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero 
de los senderos busca;
 
las huellas de unos pies ensangrentados
 
sobre la roca dura;
 
los despojos de un alma hecha jirones
 
en las zarzas agudas,
 
te dirán el camino
 
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste 
de los páramos cruza,
 
valle de eternas nieves y de eternas
 
melancólicas brumas;
 
en donde esté una piedra solitaria
 
sin inscripción alguna,
 
donde habite el olvido,
 
allí estará mi tumba.


Gustavo Adolfo Becquer

domingo, 22 de julio de 2012

A LA INTEMPERIE





Nos cobijamos en refugios excesivamente cálidos. Quizá

sea conveniente vivir un poco más a la intemperie para que 

resuciten nuestros sentidos.




 Qué frescor ahora

después de vagar mil noches

por las horas de un reloj asfáltico.

Qué frescor aquí

junto a los olivos tiernos,

junto a los tiernos álamos.

Aquí, a la orilla de senderos

escritos de lluvia y huella,

junto a las flores temblorosas,

erizadas de frío,

mendigas de un sol de invierno.

Mejor aquí, lejos,

de aquel impersonal dominio.

Mejor, a la intemperie agria de la vida

que vivir al abrigo

de un retazo artificial del cielo.


Teresa Sanchez Martín

sábado, 21 de julio de 2012

POEMA 1



Otro día se sucede
a ese otro
semejante nuestro

Y así sucesivamente

algo para otro
que tampoco lo recuerda
demasiado

una amnesia floja
nos subasta
a su aire
en los días

Nadie lo enseña


Antonio Garcia Soler

viernes, 20 de julio de 2012

QUIERO SER MÚSICA





A la música, ese arte mágico que nos inspira, 
nos acompaña en buenos y malos momentos, 
nos festeja y envuelve cada instante de nuestra vida. 

 Óyeme que quiero
ser música, madre.
Música del agua,
las voces del aire,
canción que los niños
en sus juegos canten.

Versos sean surcos
que la prosa labren
en labios abiertos
a invertir el margen
de los gestos rudos
en gestos amables.

Óyeme que quiero
ser música, madre.
Quiero ser el rayo
que en el coro estalle
después como trueno,
quiero ser la clave,
eco al horizonte
febril de la tarde.

Óyeme que quiero
ser música, madre.


Teresa Sanchez Martín

jueves, 19 de julio de 2012

DEJAD NOCHE




Ojos oscuros
se destiñen
en el espejo
Y te saben cerca
detrás

Y uno:
galope adentro
espalda abajo
qué cerca
cuerpo
y cuerpo

Aún todo:
ojos grandes
peces
tu fuera o dentro

Calladme

Y dejad noche
al día que viene



Antonio García Soler

miércoles, 18 de julio de 2012

CAMINATA





Rodeados por la quietud de la noche,
camínabamos taciturnos
por las calles vacías.

Te sentía al lado mío,
mas al mismo tiempo te ignoraba,
me sentía al lado tuyo
y al instante me marchaba.

Me encerraba en pensamientos,
caminaba... temblaba,
reaccionaba de pronto
y a tu lado continuaba
para seguirte escuchando
sin yo musitar palabras.

Y así la monotonía
se repetía, no variaba.
Caminamos, avanzamos,
sin llegar a nada,
solo a un gran silencio
lleno de palabras.

Teresa Aburto

martes, 17 de julio de 2012

EN LA RIBERA





No mereces de mi alma un suspiro 
ni siquiera una lágrima en mis ojos,
sin embargo, a merced de tus antojos 
va el espejo de agua en que me miro.


Me susurran las lágrimas del sauce,
muy lejos de tu influjo, en el remanso, 
su sombra es caricia en mi descanso 
que aletarga el fluido de tu cauce. 

Anulas mis reflejos cristalinos,
aunque firme mi lecho en sus vaguadas 
va inventando sosiegos anodinos.

Y tú me precipitas por cascadas
que convierten mi agua en remolinos 
y me alzas en espumas irisadas.


Teresa Sanchez Martín

lunes, 16 de julio de 2012

CON LAS PIEDRAS; CON EL VIENTO


CON LAS PIEDRAS; CON EL VIENTO
 hablo de mi reino.


Mi reino vivirá mientras
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo. 
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.
Hay que no sentirse solo.
Compañía presta el eco.
El atormentado grita
su amargura en el desierto. 
Hay que desendemoniarse,
liberarse de su peso.
Quien no responde, parece
que nos entiende,
como las piedras o el viento.
Se exprime así el alma. Así
se libra de su veneno.
Descansa, comunicando
con las piedras, con el viento.

José Hierro

domingo, 15 de julio de 2012

Parte del Poema "REPORTAJE"

Desde esta cárcel podría
verse el mar, seguirse el giro
de las gaviotas, pulsar
el latir del tiempo vivo.
Esta cárcel es como una
playa: todo está dormido
en ella. Las olas rompen
casi a sus pies. El estío
la primavera, el invierno,
el otoño, son caminos
exteriores que otros andan:
cosas sin vigencia, símbolos
mudables del tiempo. (El tiempo
aquí no tiene sentido.)
Esta cárcel fue primero
cementerio. Yo era un niño
y algunas veces pasé
por este lugar. Sombríos
cipreses, mármoles rotos.
Pero ya el tiempo podrido
contaminaba la tierra.
La hierba ya no era el grito
de la vida. Una mañana
removieron con los picos
y las palas la frescura
del suelo, y todo —los nichos,
rosales, cipreses, tapias—
perdió su viejo latido.
Nuevo cementerio alzaron
para los vivos.


José Hierro

sábado, 14 de julio de 2012

PÁJARO DEL AGUA




Pájaro del agua
¿qué cantas, qué encantas?
A la tarde nueva
das una nostaljia
de eternidad fresca,
de gloria mojada.
El sol se desnuda
sobre tu cantata.
¡Pájaro del agua!
Desde los rosales
de mi jardín llama
a esas nubes bellas,
cargadas de lágrima.
Quisiera en las rosas
ver gotas de plata.
¡Pájaro del agua!
Mi canto también
es canto de agua.
En mi primavera,
la nube gris baja
hasta los rosales
de mis esperanzas.
¡Pájaro del agua!
Amo el son errante
y azul que desgranas
en las hojas verdes,
en la fuente blanca.
¡No te vayas tú,
corazón con alas!
Pájaro del agua
¿qué encantas, qué cantas?

Juan Ramón Jiménez

viernes, 13 de julio de 2012

LLEGADA AL MAR


Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Y he vuelto. Quiebro con mis piernas
tu serena cristalería.
Es como ahondar en los principios,
como embriagarse con la vida,
como sentir crecer muy hondo
un árbol de hojas amarillas
y enloquecer con el sabor
de sus frutas más encendidas.
Como sentirse con las manos
en flor, palpando la alegría.
Como escuchar el grave acorde
de la resaca y de la brisa.

Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Era en otoño, y en otoño
llego, otra vez, a tus orillas.
(De entre tus ondas el otoño
nace más bello cada día).

Y ahora que yo pensaba en ti
constantemente, que creía...

(Las montañas que te rodean
tienen hogueras encendidas).

Y ahora que yo quería hablarte,
saturarme de tu alegría...

(Eres un pájaro de niebla
que picotea mis mejillas).

Y ahora que yo quería darte
toda mi sangre, que quería...

(!Qué bello, mar, morir en ti
cuando no pueda con mi vida).


José Hierro

jueves, 12 de julio de 2012

DAMA LUMINOSA



Dama luminosa,
bosque encantado,
dioses eternamente
jóvenes, cabalgando,
cabalgando las riendas
de un blanquísimo unicornio
en la infancia medieval
de este ensueño táctil, ciego.


Tu pálida y hermosa desnudez
levanta remolinos otoñales
de hojas mágicas,
árboles vivísimos y ancianos,
musgosos brocados,
jóvenes eternamente
deificados, cabalgando,
cabalgando a la dama
prisionera del bosque
pero dueña del alma del mundo.

Engéndrase así el tiempo,
lento y voraz como el fuego
vibrante, como el viento
arrasador, como el agua
en su espejo, como la tierra
de la diosa germinal.

El sexo en el bosque
es sagrado, la dama luminosa
expande en silencio su trueno
destructor, tu cabeza estalla
en orgasmo de luz omnipotente
y en extraña cópula
feliz y hermafrodita.

Jerarquía de dioses cabalgando
las riendas luminosas y vibrantes
de la juventud.
Bendita inocencia.
Bendita ignorancia.
Bendita cópula sagrada
que nos une al pueblo inmortal.

Dama luminosa eternamente
extática
en el centro del bosque.
Tu mirada retumba el pensamiento
y el desnudo adolescente se te ofrece
en total abandono.
Cabalgando,
cabalgando el milagro imposible del mundo.

José Mª Herranz (Inédito) 

miércoles, 11 de julio de 2012

EL CIRCULO SE CIERRA


El círculo se cierra, la memoria,
madrastra, por encima
de los días felices, me conduce
hasta la juventud, me abandona en la gruta
interior donde aguarda,
como una estalactita, la tristeza.

O se abre a la piedad
de los únicos dioses pertrechados
de infierno y paraíso.
Del infierno ya sé: Auschwitz, Guantánamo
interminables.
El paraíso exige más imaginación. Sólo consigo
imaginar un cuerpo de veinte años,
sus ángeles, arcángeles,
tronos y potestades.

El círculo se cierra o es mi boca que se abre
 a otra boca: balsámico sabor
                                             de la nada.


Aureliano Cañadas

martes, 10 de julio de 2012

SIN ADIOS




Qué distinto el amor es junto al mar
que en mi tierra nativa, cautiva, a la que siempre
cantaré,
a la orilla del temple de sus ríos,
con su inocencia y su clarividencia,
con esa compañía que estremece,
viendo caer la verdadera lágrima
del cielo
cuando la noche es larga
y el alba es clara.

Nunca sé por qué siento
compañero a mi cuerpo, que es augurio y refugio.
Y ahora, frente al mar,
qué urdimbre la del trigo,
la del oleaje,
qué hilatura, qué plena cosecha
encajan, sueldan, curvan
mi amor.

El movimiento curvo de las olas,
por la mañana,
tan distinto al nocturno,
tan semejante al de los sembrados,
se va entrando en
el rumor misterioso de tu cuerpo,
hoy que hay mareas vivas
y el amor está gris perla, casi mate,
como el color del álamo en octubre.

El soñar es sencillo, pero no el contemplar.
Y ahora, al amanecer, cuando conviene
saber y obrar,
cómo suena contigo esta desnuda costa.

Cuando el amor y el mar
son una sola marejada, sin que el viento nordeste
pueda romper este recogimiento,
esta semilla sobrecogedora,
esta tierra, este agua
aquí, en el puerto,
donde ya no hay adiós, sino ancla pura


Claudio Rodríguez



lunes, 9 de julio de 2012

SOLOS



Para liarse a golpes es preciso
estar solos
 y había tanta gente
a nuestro alrededor. Ah, si de pronto
se hubieran muerto todos, si el mundo hubiera sido
sólo un vasto silencio para nuestras palabras.

Quién habría matado a quién. Con tal
de que hubieras mordido mi boca ensangrentada,
de que un instante sólo hubieras puesto
esta cabeza tonta que decías
sobre tu pecho; hubieras
susurrado mi nombre una vez más.
Para liarse a golpes es preciso estar solos
como para hacer el amor.


Aureliano Cañadas

domingo, 8 de julio de 2012

IGNORANTE



¿Sabías que la muerte
llevaba una pulsera
de ébano y marfil?
¿Un anillo de oro y lapislázuli
con tu nombre grabado?
¿No lo sabías?
¿Qué era un muchacho solo
sin mochila y sin patria?
Tampoco.
¿Y qué sabes entonces, ignorante,
al final de tu vida?


Aureliano Cañadas

sábado, 7 de julio de 2012

LAS COSAS



Y guárdate de la inerte
apariencia de las cosas,
porque vivas y habitadas
por la intención más aviesa
esperan ese momento
en que son necesarias.

¡Ah entonces impenetables
y mudas...!

No perdemos una llave.
Es ella la que nos pierde,
la que nos entrega al frío
ante la puerta cerrada.

Hasta el blanco de una vela
puede llegar a apagarse
para burlar los sentidos.

Aureliano Cañadas

viernes, 6 de julio de 2012

LA BATALLA DEL OLVIDO


Malditos los caballos cuando pacen
por las verdes praderas de la paz.

Malditos los silencios del cañón
y la herrumbre que nace en los fusiles.

Maldito el abandono de las hondas
trincheras de la sangre cotidiana.

Malditas las ciudades que no ardieron,
luminarias en medio de la noche,
y aquéllas -que no alzaron sus columnas
de lágrimas y de humo hacía el azul.

Salamina o Valrny, cuánta ocasión
perdida en los abismos de la Historia;
Austerlitz, Trafalgar, para que diera,
con un gesto, mi vida por la tuya.

Porque nunca seremos otra cosa,
¡Oh Bagdad torturada!, que soldados
en la dura batalla del olvido.

Aureliano Cañadas

jueves, 5 de julio de 2012

A VECES EL AMOR TIENE CARICIAS


A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.

Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastidor: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.

En general, adopta una manera
belicosa, de horcas y cuchillos,
de lanza en ristre o de falcón en mano.

Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.

Antonio Carvajal

miércoles, 4 de julio de 2012

COMO UN VOLCAN


Como un volcán o un dulce trinar de chamarices
fue mi primera risa de niño por el cielo.
Luego, pues Dios lo quiso, me llevé en las narices
un soberbio tortazo, y fui tumbado al suelo.

¡¡Para que luego digan!!Al cantar las perdices
yo levanté a las nubes mi eterno desconsuelo,
pero aquél se curaba del asma y las varices
y me dijo con guasa: "Vete con Dios, mozuelo".

Cogí un órgano eléctrico, mis versos, mi sonrisa
y me fui por los mundos, como un pobre diablo,
lejos de mis paisanos y su ambiente gazmoño.

Dejé mi cabellera flotar sobre la brisa
vino el Amor, clavóme su certero venablo,
y se lo di a mi Amada para horquilla del moño. 

Antonio Carvajal



martes, 3 de julio de 2012

CORRESPONDENCIA


Fosa común de pájaros y fuentes 
eran tus ojos en la tarde ardida. 
Había un brillo cruel de luz mordida 
en tus labios sin besos y en tus dientes. 

Ayer dos corazones coincidentes, 
hoy dos bordes sangrantes de una herida, 
mañana doble sombra de guarida 
de sierpes y de lobos impacientes. 

Tú, aquí; él, por ahí: Porque no es buena 
la vida, no: No es justa y no es sagrada 
para quien muerde el fruto de la ciencia. 

Esa ciencia que nace de la pena 
de no verse mirada en su mirada, 
pedir amor y recibir paciencia. 

Antonio Carvajal

lunes, 2 de julio de 2012

DAME;DAME LA NOCHE




Dame, dame la noche del desnudo
para hundir mi mejilla en ese valle,
para que el corazón no salte, y calle:
hazme entregado, reposado y mudo.


Dame, dame la aurora, rompe el nudo
con que ligué mis rosas a tu talle,
para que el corazón salte y estalle:
hazme violento, bullidor y rudo.


Dame, dame la siesta de tu boca,
dame la tarde de tu piel, tu pelo:
sé lecho, sé volcán, sé desvarío.


Que toda plenitud me sepa a poca,
como a la estrella es poco todo el cielo,
como la mar es poca para el río.


Antonio Carvajal

domingo, 1 de julio de 2012

DESNUDOS



Por el mar vendrán
las flores del alba
(olas, olas llenas
de azucenas blancas),
el gallo alzará
su clarín de plata.


(¡Hoy! te diré yo
tocándote el alma)
¡O, bajo los pinos,
tu desnudez malva,
tus pies en la tierna
yerba con escarcha,
tus cabellos verdes
de estrellas mojadas!


(...Y tú me dirás
huyendo: Mañana)
Levantará el gallo
su clarín de llama,
y la aurora plena,
cantando entre granas,
prenderá sus fuegos
en las ramas blandas.


(¡Hoy! te diré yo
tocándote el alma)
¡O, en el sol nacido,
tus sienes doradas,
los ojos inmensos
de tu cara maga,
evitando azules
mis negras miradas!


(...Y tú me dirás
huyendo: Mañana)




Juan Ramón Jiménez