martes, 7 de abril de 2026

 Imagen de: Alejandro Magariños Fernandez

¡DEJA QUE YO TE BESE!
TRADUCCIÓN LIBRE

Alejandro Magariños Cervantes

Calla la noche, y plácida
La luna allá en el cielo,
Sin una nube el éter,
Brilla entre el azul velo.

Resbalan de hoja en hoja
Sus plateadas huellas,
Y una diadema en torno
Le forman las estrellas.

Tímida, en el bosque, el ave
Suelta amoroso pío;
Con éxtasis las flores
Aspiran el rocío.

Sonreír de amor parece
La creación bendita;
La flor, la tierra, el aire,
Todo al placer invita.

Aquí entre los concentos
De la natura entera,
También mi labio trémulo
Un paraíso espera.

También el pecho mío
Busca otro pecho amante,
Que unísono a mi anhelo
Responda delirante.

*

Loca está mi alma ¡oh virgen!
Mi mente audaz delira...
Parece que a los ángeles
Robar su imperio aspira.

Ven, mi adorada, y fúlgida
De Venus cual la estrella,
Haz que tu labio tierno
Sonría a mi querella.

Y como el aura leve
Tu rostro toca apena,
¡Deja que yo te bese,
Gentil niña morena!

Y como mueve el céfiro
Las cintas de tu cuello,
Deja que yo los rizos
Toque de tu cabello!

¿Por qué tiemblas, y bajas
Tus ojos?... ¿qué temor
Te asalta?... tú eres reina,
Tu humilde esclavo yo!

Ve como me contengo,
Trémulo así al mirarte,
Cuando entre ardientes besos
Quisiera yo abrazarte ;

Y desmayarme sobre
Tu seno, en dulce alarde...
Mas me detiene el púdico
Rubor que en tu faz arde.

¡Oh virgen, ven!... tu frente
Sobre mi pecho posa:
Dirante sus latidos
Cuánto te adoro, hermosa.

¡Dando al olvido el mundo,
Entre el nocturno velo,
Unidas nuestras almas
Remóntense hasta el cielo!

Tocando ya a su ocaso
La luna va serena:
Ven que te bese, y bésame,
Gentil niña morena!

domingo, 5 de abril de 2026

Imagen de: Benjamín Leon

ELEGÍA POR UN NO NACIDO

Benjamin Leon

Del verbo de tus labios, un cielo me derrota,
un trino despertado del viento entumecido,
un barco de papel que por el mar no flota,
un triste atardecer sin ver el sol perdido.

La vida es un ocaso que pierde su memoria
atado por tus manos el aire huele oscuro,
un día sin mañana, un pueblo sin historia
un alguien que no es hombre, hundido sin futuro.

Acá la soledad tiene canción de cuna
si en sueños dice un niño llorando ser tu hermano
con rastros del querer vestidos de esta hambruna
que roba del cordón un último hortelano.

De lágrimas se nublan los días más felices,
de luto en las espigas le llora el tiempo al trigo
cubriendo golondrinas con párpados tan grises
que tanto amor del mundo se tiñe de castigo.

Amarte es un volver al vientre enmudecido
y ser en lo que queda del sueño despojado
un lánguido lamento de todo lo perdido
que un triste amanecer el cielo me ha robado.

  

viernes, 3 de abril de 2026

Dibujo de Antonio Machado: Daniel Vázquez Diaz

 A JOSE MARÍA PALACIO

Antonio Machado

Palacio, buen amigo,
¿está la primavera
vistiendo ya las ramas de los chopos
del río y los caminos? En la estepa
del alto Duero, Primavera tarda,
¡pero es tan bella y dulce cuando llega!...

¿Tienen los viejos olmos
algunas hojas nuevas?

Aún las acacias estarán desnudas
y nevados los montes de las sierras.

¡Oh mole del Moncayo blanca y rosa,
allá, en el cielo de Aragón, tan bella!

¿Hay zarzas florecidas
entré las grises peñas,
y blancas margaritas
entre la fina hierba?

Por esos campanarios
ya habrán ido llegando las cigüeñas.

Habrá trigales verdes,
y mulas pardas en las sementeras,
y labriegos que siembran los tardíos
con las lluvias de abril. Ya las abejas
libarán del tomillo y el romero.

¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan violetas?

Furtivos cazadores, los reclamos
de la perdiz bajo las capas luengas,
no faltarán. Palacio, buen amigo,

¿tienen ya ruiseñores las riberas?

Con los primeros lirios
y las primeras rosas de las huertas,
en una tarde azul, sube al Espino,

al alto Espino donde está su tierra... 

miércoles, 1 de abril de 2026


AMIGAS

Marta Alberca

Tras meses de ausencias,
de silencios de amigas.
He podido deleitarme
con tu felicidad fortuíta y tranquila
y tu ilusión de esposa enamorada.

Se perdió la fatiga antigua de tu voz
y hoy la firmeza preside tu discurso.
Yo, con mis oidos plenos, abiertos,
escucho como manejas el blanco y el negro,
cual malabarista,
mientras apenas distingo
una paleta emborronada de grises,
de azules manchados,
de rosas de cuarzo,
algunos lunes en la biblioteca.

Me has rebelado el conjuro:
sin apenas convocar a la paciencia,
elaborar una lista
 de cualidades selectas,
finamente escogidas entre las ya especies protegidas,
—¡ese pragmatismo tuyo!—
y Diana alcanzará para ti todo lo que ahora disfrutas.

En el pozo claro de mi alma,
quedan tardes de dibujos,
aquellas tertulias de recetas infalibles
para vencer al tedio,
para alcanzar el amor sin polillas.

Hoy te ha mirado la fortuna,
espero ofrezcas tu hombro helado
a los fantasmas del miedo,
y de las pérdidas,
y mires de frente a tu suerte,
pues tampoco mereciste perder
lo que perdiste.