sábado, 28 de marzo de 2026


DESCUERPACIÓN

Genaro Albaino

He logrado des-armar
todas mis extructuras
he convertido a polvo
mis aprehensiones
haciendo añicos las esperanzas
y convertido a nada los posibles futuros
he dado al vino
la calidad de náucea de amanecer inadvertido
y al agua convertido en sequedad oscura
que espera mi retorno
de arena renovada
he escupitajeado mis probables palabras
convertidas todas , ya en yermedales.
A la realidad he dicho asco
y a la cama mentira
he vomitado, todas las horas en espera
y disecado los recuerdos.
Curvan ahora sus espaldas
los negados oxígenos
que giran en la esquina más cercana
acercándose de colores renovados
como queriendo conquistar a mi nariz
que niega los ojos a sus colores
que de avernos son traslucidos.
Y la mueca dice nada
del desprecio por el que invade
que no permite tumbar al tiempo
pero dice si a mis volúmenes
y digo asco
y soy sonrisa
y digo muerte
y soy vida
y digo adios
y parezco eterno
queriendo vaciar mis ropas

sin poder des-almarme. 

jueves, 26 de marzo de 2026

DESDE EL VESUBIO
 (A CAROLINA CORONADO)

Pedro Antonio de Alarcon

¿Adónde voy? — ¡Ay triste!... Ya me aterra
aquesta agitacion, aqueste anhelo...
¿Qué busco en las entrañas de la tierra?
¿Qué busqué ayer en la región del cielo?

Ayer mis pasos la nevada cumbre
profanaban del candido Mont-Blanc:
hoy huellan de los cráteres la lumbre
sobre la rota frente del volcán!

Ayer... doquiera paz y hielo eterno,
sepulcral inacción, silencio mudo...
¡Hoy... el fragor y el fuego del infierno
y los bramidos del Titán sañudo!

Allí... la muerte con su faz helada,
con su santa quietud y su dulzura...
Aquí... la vida con su voz airada,
la pasión con su horrible calentura!

Y aquí y allí... pavor, misterio ignoto...
¡la misma pena, igual devastación!...
Dejé la Nada, y hallo el Terremoto...
Allí el no ser; aqui la destrucción.

¿Adónde voy? ¡Ay triste! ¡Ya me aterra
el temerario afán de aqueste anhelo!
¿Por qué febril me alejo de la tierra?

¿Qué busco en los abismos o en el cielo? 

martes, 24 de marzo de 2026


CANCIÓN ANTIGUA A CHE GUEVARA

Mirta Aguirre

"Sans peur et sans reproche..."

—¿Dónde estás, caballero Bayardo,
caballero sin miedo y sin tacha?
—En el viento, señora, en la racha
que aciclona la llama en que ardo.


— ¿Dónde estás, caballero gallardo,
caballero sin tacha y sin miedo?
—En la flor que a mi vida concedo:
en el cardo, señora, en el cardo.


—¿Dónde estás, caballero seguro,
caballero del cierto destino?
—Con la espada aclarando camino
al futuro, señora, al futuro.
—¿Dónde estás, caballero el más puro,
caballero el mejor caballero?
— Encendiendo el hachón guerrillero
en lo oscuro, señora, en lo oscuro.


—¿Dónde estás, caballero el más fuerte,
caballero del alba encendida?
—En la sangre, en el polvo, en la herida,
en la muerte, señora, en la muerte.


—¿Dónde estás, caballero ya inerte,
caballero ya inmóvil y andante?
—En aquel que haga suyo mi guante
y mi suerte, señora, mi suerte.


—¿Dónde estás, caballero de gloria,
caballero entre tantos primero?
—Hecho saga en la muerte que muero:

hecho historia, señora, hecho historia. 

viernes, 20 de marzo de 2026


A UN OLMO

Manuel Altolaguirre

Qué lenta libertad vas conquistando
con un silencio lleno de verdores!

Apenas si se nota en ti la vida
y nada hay muerto en ti, olmo gigante
Tus hojas tan pequeñas me enternecen,
te aniñan, te disculpan
de los brutales troncos de tus ramas.

Las hojas que resbalan por tu rostro
parecen el espejo de mi llanto,
parecen las palabras cariñosas
que me sabrías decir si fueras hombre.

¡Quién como tú pudiera ser tan libre,
con esa libertad lenta y tranquila
con la que así te vas formando!
Tú permaneces, pero te renuevas,
estás bien arraigado, pero creces,
y conquistas el cielo sin derrota,
dueño de tu comienzo y de tus fines.

Si yo tuviera comunicaciones
con las duras raíces ancestrales;
si mis antepasados retorcidos
me retuvieran firmes desde el suelo;
si mis hijos, mis versos y las aves
brotaran de mis brazos extendidos,
como un hermano tuyo me sintiera.

Olmo, dios vegetal, bajo tu sombra,
bajo el rico verdor de tus ideas,
amo tu libertad que lentamente
sobrepasa los duros horizontes,
y me quejo de mí, tan engañado,
andando suelto para golpearme
contra muros de cárcel y misterio.

Las tinieblas son duras para el hombre.