miércoles, 18 de junio de 2014

SONETO XXIV


Ilustre honor del nombre de Cardona,
décima moradora del Parnaso,
a Tansillo, a Minturno, al culto Taso
sujeto noble de inmortal corona;
si en medio del camino no abandona
la fuerza y el espirtu a vuestro Laso,
por vos me llevará mi osado paso
a la cumbre difícil de Helicona.

Podré llevar entonces, sin trabajo,
con dulce son que el curso al agua enfrena,
por un camino hasta agora enjuto,
el patrio celebrado y rico Tajo,
que del valor de su luciente arena
a vuestro nombre pague el gran tributo.


Garcilaso de la Vega

martes, 17 de junio de 2014

SOLEDAD



Yo canto porque no puedo eludir la muerte,
porque le tengo miedo, porque el dolor me mata.
La quiero ya como se quiere el amor mismo. 
 
Su terror necesito, su hueso mondo y su misterio.


Lleno del fervor de la manzana y su corrosiva fragancia,
lujurioso como un hombre que sólo una idea tiene,
angustiadamente carnal con la misma muerte devorante,
yo me consumo aullando la traición de los dioses.


Soledad mía, oh muerte del amor, oh amor de la muerte,
que nunca hay vida, nunca, ¡nunca! sino sólo agonía.
 
En mis manos de fango gime una paloma resplandeciente
porque el amor y el sueño son las alas de la vida.


Me duele el aire... Me oprimen tus manos absolutas,
rojas de besos y relámpagos, de nubes y escorpiones.
 
Soledad de soledades, yo sé que si es triste todo olvido,
más triste es aún todo recuerdo, y más triste aún toda esperanza.


Porque el amor y la muerte son las alas de mi vida,
que es como un ángel expulsado perpetuamente.




Luiz Cardoza y Aragon


lunes, 16 de junio de 2014

CUANDO TENDRE



Cuándo tendré, por fin, la voz serena, 
sencillo el gesto, la ansiedad cumplida, 
sigilados los labios de la herida, 
mi pleamar cansada por tu arena.

Cuándo mi sangre trazará en la vena 
su ronda acostumbrada y consentida, 
y unánimes irán —corta la brida- 
el fiero gozo y la dorada pena.

Cuándo estará mi boca sosegada, 
suave el aliento, el beso compañero, 
compartida la gracia de la almohada.

Cuándo llegará el día verdadero 
en que me suelte ya de tu mirada, 
para poder decirte que te quiero.

Antonio Gala

domingo, 15 de junio de 2014

NO DECIA PALABRAS




No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.


La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.


Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Luis Cernuda