"Aquí las palabras laten. Cada verso es un latido, cada poema un refugio. Sumérgete en emociones que arden, que sanan, que susurran lo que el alma calla. Este no es solo un blog: es un santuario donde la poesía florece sin pedir permiso. Un rincón para sentir, llorar, recordar y volar. Bienvenido al lugar donde los sentimientos cobran forma y los sueños se escriben entre líneas."
jueves, 4 de junio de 2015
LA VIEJA
La vieja se balancea en su silla,
sonriendo a la vida,
carcajeándose de la pasión.
Canta y recanta la misma nana,
y a veces susurra palabras de amor.
Sus fanales huecos
se pierden en el ramaje bilioso
del otoño marchito.
Su mirada acaricia las últimas margaritas
y se derrama, ebria, en unos recuerdos espectrales.
Cuando el sol se esconde detrás de las farolas,
el ángel celador, de blanco vestido,
empuja la silla de ruedas de la anciana
hacia el pabellón de los enfermos de alzheimer.
Hermonie Botella
miércoles, 3 de junio de 2015
HUERTO DE LA GLORIA
Hoy en el huerto de la gloria prometida
con lamparas de estrellas se alumbra
la poetisa insigne después de su partida
quien como un ángel voló de la penumbra.
Ya el tiempo implacable con furia arrasó
sus amapolas que esparcían fragancia
y su cuerpo en este mundo se quedó
para fertilizar las cosechas de prestancia.
Su imagen grandiosa de mujer alada
será la dulce compañía de los amigos
que la vieron partir cual cuento de hadas
al cerrarse para siempre los postigos.
En la tierra del trigo habrá abundancia
para saciar el hambre de los bardos
que buscan con su siembra la justicia
para encontrar amor sin más petardos.
En aires vírgenes de todo el universo
navegarán los recuerdos y las palabras
de la mujer ilustre que dejó sus versos
impregnados en el alma con tonadas.
Las grandes huellas que dejó a su paso
serán la guía de los poetas y escritores
para limar el futuro sin temor al fracaso
y subir hasta el olimpo con honores.
Hector Jose Corredor Cuervo
martes, 2 de junio de 2015
COBARDIA
Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza!
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza
de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul...
Pasó con su madre. Volvió la cabeza:
¡me clavó muy hondo su mirada azul!
Quedé como en éxtasis... Con febril premura,
«¡Síguela!», gritaron cuerpo y alma al par.
...Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que suelen sangrar,
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!
Amado Nervo
lunes, 1 de junio de 2015
MADRIGAL
Yo te miré a los ojos
cuando era niño y bueno.
Tus manos me rozaron
Y me diste un beso.
(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)
Y se abrió mi corazón
Como una flor bajo el cielo,
Los pétalos de lujuria
Y los estambres de sueño.
(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)
En mi cuarto sollozaba
Como el príncipe del cuento
Por Estrellita de oro
Que se fue de los torneos.
(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)
Yo me alejé de tu lado
Queriéndote sin saberlo.
No sé cómo son tus ojos,
Tus manos ni tus cabellos.
Sólo me queda en la frente
La mariposa del beso.
(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)
Federico Garcia Lorca
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


