miércoles, 24 de junio de 2015

EN EL PRINCIPIO



De pronto arranca la memoria,
sin fondos de origen perdido;
muy niño viéndome una tarde
en el espejo de un armario
con doble luz enajenada
por el iris de sus biseles,
decidí que aquello lo había
de recordar, y lo aferré,
y desde ahí empieza mi mundo,
con un piso destartaado,
las vagas personas mayores
y los miedos en el pasillo.

Años y años pasaron luego
y al mirar atrás, allá estaba
la escena en que, hombrecito audaz,
desembarqué en mí, conquistándome.

Hasta que un día, bruscamente,
vi que esa estampa inaugural
no se fundó porque una tarde
se hizo mágica en un espejo,
sino por un toque, más leve,
pero que era todo mi ser:
el haberme puesto a mí mismo
en el espejo del lenguaje
doblando sobre sí el hablar,
diciéndome que lo diriía,
para siempre vuelto palabra,
mía y ya extraña, aquel momento.

Pero cuando lo comprendí
era ya mayor, hombre de libros,
y acaso fue porque en alguno
leí la gran perogrullada:
que no hay más mente que el lenguaje,
y pensamos solo al hablar,
y no queda más mundo vivo
tras las tierras de la palabra.

Hasta entonces, niño y muchacho,
creí que hablar era un juguete,
algo añadido, una herramienta,
un ropaje sobre las cosas,
un caballo con que correr
por el mundo, terrible y rico,
o un estorbo en que se aludía
a lo lejos, a ideas vagas:
ahora, de pronto, lo era todo,
igual que el ser de carne y hueso,
nuestra ración de realidad,
el mismo ser hombre, poco o mucho.


Jose Maria Valcerde

martes, 23 de junio de 2015

FLUIDA



Vestida de poros
Descalza de planta
Desnuda el beso. 


Fluye cansada
Laberintos de salva

Parece dormida
Suspendida en olas
Extasiada
Disuelta en ondas

Caprichosa silueta
Descansa
Corral de pasiones
Sábanas marchitas
Sudor empedrado
Plasmada

Delicada
Sangría dichosa
Jugosa fruta prohibida

Existes
Radiante
Elevada en suspenso

Trozada en huesos
Carne
Fuego

Dulce locura
Panal de piel
Bebo 




Miguel Angel Brandoni

lunes, 22 de junio de 2015

ESCALONES

 
Yo me esconderé pero que no me
veas ¡oh Tiempo! por invisible
claro viajero. Yo te observaré
en tu intimidad, cuando crees
estar solo y desnudas el secreto
de tu huidiza transparencia.


Yo te adivino como prestidigitador
que saca algo donde parece no
haber nada, y puedes multiplicar
hasta el infinito las túnicas
color de aire, o color de agua,
y entonces quedarte inmóvil
en el mismo borde de la nada.


Allí te veo en la linde que no puedes
pasar




Mariano Brull

domingo, 21 de junio de 2015

HERMOSO NIÑO HERMOSO CORAZON

 
En silencio, cabizbajo
Día a día pasabas
Mirando y mirando
Buscando tras los vidrios
Una mirada inquisidora
Que te diera un hálito
De alegría en tu desolado
Y triste corazón.

Diligente niño, estudiante
de 16 años ó quizás más.
De fina y hermosa estampa
Buscando conocerme.
Porqué yo? No sé.
No sé por que será...

Tímido, y silente
Entraste frente en alto,
Y tembloroso me dijiste:
Señor, Señor!
¿puedo con usted conversar?
Sí, encantado dije.
Y en un abrir y cerrar de ojos
Abriste tu entristecido corazón.

Señor, soy un buen estudiante,
Pero no sé quién es mi Madre

Y tampoco tengo Papá.
Vivo de allegado donde
Quienes dicen ser mis tíos,
Pero soy siempre el último.
El último en desayunar
Si es que queda un pan,
Almuerzo!, no lo conozco!
No sé, no sé que será.
En la oscuridad de la noche,
Soy el último en cenar,
Si es que algo me dejan,
siquiera para el hambre matar.
El último en acostarse,
En cualquier rincón o lugar
Y soy siempre el primero,
El primero en despertar.

Sólo de usted lo que quiero,
Que tan solo una sonrisa
Cuando pase tras su ventana
Me pueda dar...
Mi corazón quebrado,
Ya estallaba... cuando
Por sus mejillas lágrimas
Empezaron a rodar.
En un abrazo de amistad
Y de cariño nos fundimos
Y prometimos ser amigos
Por siempre y por más.

Pero... un día me buscaste
Todo el día me esperaste
Necesitabas conversar.
...no volví esa tarde...
Y de ti, pasaron unos días
Y no te volví a ver jamás.
Muchas gentes preguntaban
Por el pueblo, dónde...
Dónde está!

En la soledad de tu corazón
Te fuiste en busca de tu paz.
Solo, solo y triste quizás.
Amigo mío Francisco,
Hoy te recuerdo con nostalgia,
Con cariño, pues me distes
Tu sonrisa cristalina
Tu mirada encantadora
Que veré algún día,
En la tierra de nunca jamás.



Orlando Bocaz