"Aquí las palabras laten. Cada verso es un latido, cada poema un refugio. Sumérgete en emociones que arden, que sanan, que susurran lo que el alma calla. Este no es solo un blog: es un santuario donde la poesía florece sin pedir permiso. Un rincón para sentir, llorar, recordar y volar. Bienvenido al lugar donde los sentimientos cobran forma y los sueños se escriben entre líneas."
sábado, 31 de octubre de 2015
ELEGIA
Solamente palabras me acompañan,
solamente recuerdos me alimentan.
Me hundo en este lecho donde escribo
lo que nunca debía haber sido...
lo que siempre se espera muy lejano.
¿Cómo se huye de estas lágrimas vanas?
¿Cómo curar tus heridas abiertas
que me queman el alma, que me queman?
¡Solamente palabras me acompañan!
¡Solamente el recuerdo me alimenta!
Increpo el sacrificio y tu coraje
y a los celos que hoy la vida te reprocha.
Este hueco que hoy me dejas de por vida
llenarlo quiero con un coro de ilusión
desenterrando nuestros sueños que hoy me apenan,
y desmembrar tu tesoro en mis entrañas.
Tengo fuego en la garganta que te grita
con la pasión suprema de un hermano.
Y clamo desde el silencio por tu nombre.
Enrique Adrados Maestre
viernes, 30 de octubre de 2015
REGRESO INESPERADO
Me he despertado en medio de la noche,
y nuevamente te encuentro,
sentada en el borde de mi cama,
viéndome en silencio,
con esa fría mirada que ensayaste,
esa mirada casi sin ojos, ni dirección...
¿Sabes?... no creí que volverías,
pero sin embargo tus pálidos labios,
que practican sin éxito todas las sonrisas ,
me demuestran el porqué de tu regreso...
Mmmm, es lógico, uno se cansa de todo,
incluso de ser un recuerdo...
Sin embargo, esta aparición tuya,
tan repentina, tan silenciosa,
en medio de lo oscuro de la noche,
no me permite comprender del todo
la urgencia de tu presencia...
¿Porqué no hablas?,
¿Es que acaso tienes miedo
que no te responda?...
No temas,
soy el mismo ingenuo soñador de siempre
y hasta podría creerte una vez más,
si quisieras volver a mentirme...
Me lastimaste, es cierto,
sufrí mucho por vos,
pero ahora que volviste, todo está bien,
ahora que estas de nuevo conmigo,
ya hay rencores que nos separen...
Pero...
¿Porqué sigues sin hablarme?,
y... ¿Que sucede con tu cuerpo?...
¿Te estás desvaneciendo?...
Ahora entiendo...
Discúlpame fantasma amigo...
una vez más, te confundí con ella...
Juan Leandro Alzugaray
jueves, 29 de octubre de 2015
AMO TUS INSTANTES
Tu piel en mis manos es arcilla,
que se deja modelar al ritmo de mi deseo...
Te entregas...
Y en tu cuerpo suave agoniza la razón,
mientras tus sentidos me sienten...
Entonces...
Le doy a tus manos lo que ansía tu interior
mientras mi boca y la tuya desaparecen en el beso...
Allí...
Lleno tus vacíos con mi espacio despierto y,
sabiendo que el disfrutarte no es eterno,
troto en tu deseo, sin apurar el llegar a destino...
Escucho tus quejidos...
Y mis oídos los traducen en dedicación,
por eso, el explosivo estallido se demora
atesorando el tiempo de esta conexión,
extendiendo el plazo de saborearte...
La magia hermosa del momento
jamás cuestiona el después...
Será que he aprendido
que el para siempre no existe...
Solo el recuerdo de tu suave piel mi amor,
solo la memoria de nuestro deseo compartido
y estas ganas...
que no entienden de intervalos
y se mantienen siempre intactas,
siempre listas para vos...
Juan Leandro Alzugaray
miércoles, 28 de octubre de 2015
A LA MUERTE DE FILIS
En lúgubres cipreses
he visto convertidos
los pámpanos de Baco
y de Venus los mirtos;
cual ronca voz del cuervo
hiere mi triste oído
el siempre dulce tono
del tierno jilguerillo;
ni murmura el arroyo
con delicioso trino;
resuena cual peñasco
con olas combatido.
En vez de los corderos
de los montes vecinos
rebaños de leones
bajar con furia he visto;
del sol y de la luna
los carros fugitivos
esparcen negras sombras
mientras dura su giro;
las pastoriles flautas,
que tañen mis amigos,
resuenan como truenos
del que reina en Olimpo.
Pues Baco, Venus, aves,
arroyos, pastorcillos,
sol, luna, todos juntos
miradme compasivos,
y a la ninfa que amaba
al infeliz Narciso,
mandad que diga al orbe
la pena de Dalmiro.
José Cadalso Dalmiro
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