"Aquí las palabras laten. Cada verso es un latido, cada poema un refugio. Sumérgete en emociones que arden, que sanan, que susurran lo que el alma calla. Este no es solo un blog: es un santuario donde la poesía florece sin pedir permiso. Un rincón para sentir, llorar, recordar y volar. Bienvenido al lugar donde los sentimientos cobran forma y los sueños se escriben entre líneas."
miércoles, 30 de noviembre de 2016
HOMBRE DE MAR
El mar aprisiona los secretos del marino
en su versión de sal
Y en su pequeña embarcación el hombre cano
Contrasta con la majestuosidad de ese grito
Las olas confluyen cual dádivas del océano
sobre las tablas del velero
y, arteramente, la noche lo cobija
con su manto de perdón
Pero el hombre intuye su soledad
y desde la proa de la nave exhala humo de una pipa
(Ya en su corazón se adivina la tristeza de la luna)
Pronto habrá amanecido
y el horizonte flotará en el recuerdo...
Rubio mar enciende las nostalgias
y Las Nereidas sonríen su deleite,
cuando rugiente sol amonesta los sentidos
y se apagan las distancias...
¡Quedará sólo este amanecer y ningún otro será igual!
¿qué son mil días para un marino
que en el amor ha naufragado ?
Vistiendo su impecable uniforme azul
con la insignia de capitán
el marino se acuclilla sobre la cubierta
y luego de rezar
toma su navaja y corta sus venas
Y hay un Martín Pescador
que consiguió escapar de los esteros
para hacerse ave de mar
y canta una canción de marineros
«No le pido espumas a las mareas
ni tampoco ondinas a la mar
quiero sólo tu permiso ¡Oh, Señor!
para esparcir mis cenizas...¡cuando muera!»
Ali Al Haded
martes, 29 de noviembre de 2016
MAREA VIVA
Como la ola pero no como la mar inacabable
como la ola solamente que nace y se derrumba
como la ola que muere de su propio impulso
que se expande rugiente y se estrella espumea destella
hasta abolirse en la ribera o regresar a su origen
como la ola que es un temblor del tiempo
tú y yo sobre la playa
frente a las olas
en el tiempo que nos destruye y nos repite.
Más tarde
después
cuando no estemos
¿verán otros ojo este mismo movimiento
con los ojos de quienes lo contemplamos ahora?
¿podremos asomarnos a aquella mirada?
¿tendrá la nostalgia en otros labios
sabor a salitre
como ahora la tiene en tus labios?
¿Despedirán las aguas descendentes
este profundo macerado olor sulfuroso
levemente carnal y carnívoro
que evoca despojos de líquenes de algas de mariscos?
si así fuese: ¿los sabrán nuestros polvos
lo sabrá nuestra muerte?
Desde lo profundo del otoño marino
te invito a subir hacia el día futuro clarísimo
en que alguna pareja enlazada
semejante a la nuestra
al contemplar las olas que rompen destellan espumean se abolen
pensará en la muerte uniforme general
pensará en la suya y en quienes más tarde
podrán perpetuar la mirada con que se aman ahora
la mirada con que también ven moverse las olas
en el tiempo sien duración que las repite y las destruye.
Acaso sientan ellos entonces vivir su eternidad.
Acaso la sentirán como si fuera el firmamente
acaso empiecen a ascender hacia su nebulosa
como las aguas vivas del mar en tiempos de equinoccio.
Juan Liscano
lunes, 28 de noviembre de 2016
ENSEÑAME
Enséñame a cantar en la niebla,
a dibujar en la luz,
a sembrar amor en el olvido.
Enséñame a sentir la vida
allí donde la muerte reina.
Enséñame a dominar
los horizontes del instinto.
Toco una mano. Se desvanece.
Elevo mi voz hacia el silencio,
y late el corazón de los sentidos.
Estoy perdido,
perdido en el día,
perdido en la noche,
buscando un abismo.
Y este dolor
es como un ángel sin alas,
como un espejo vacío,
como una luna sin tiempo.
Luis Llorente Benito
domingo, 27 de noviembre de 2016
¿DONDE ESTAS TU?
Cuando miro el cielo azul
Con el sol enfrente nublando
La vista,
Alcanzo a ver un pájaro
Que viene hacia mí,
en vuelo presuroso,
como si quisiera comunicarme
un mensaje.
Se acerca, se acerca,
Pero cuando está llegando
Junto a mí,
Desaparece en el cielo azul
Con el sol enfrente,
Cegando la vista.
Y mi imaginación se dispara
También, en vuelo presuroso,
Te busca, te anhela, te desea,
Te habla, te pregunta, te ama,
Señor, y también te olvida,
Quizás tan pronto como ese pájaro
Revoloteando y desapareciendo.
¿Dónde estás tú?
No llego a verte,
No alcanzo a hablarte
Y sobretodo, no te oigo.
¿Dónde estás tú?
¿Dónde te escondes?
Quizás en esa gruta, en mi vida,
Quizás en mi popularidad,
Quizás en el dolor,
Quizás en la sonrisa dulce
Del sol ardiente.
Pero no, yo sé que no estás ahí.
¿Dónde estás tú?
¿En esa cruz cristiana?
¿En ese cielo estrellado?
¿En el sol del mediodía?
¿En la iglesia más cercana?
No Señor, sé que no estás ahí.
¿Dónde estás tú?
Y tú me respondes,
Sin responder,
En cada humano que tú creaste,
En mi corazón,
A mi lado,
Y si yo lo permito,
Dentro de mí,
A cada momento,
Animando, ayudando,
Soportando mis flaquezas,
Decidiendo cuando me faltan
— las fuerzas,
amando, amando, amando
sin fin y con proyecto de futuro.
Maria Dolores Ouro Agromartin
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