"Aquí las palabras laten. Cada verso es un latido, cada poema un refugio. Sumérgete en emociones que arden, que sanan, que susurran lo que el alma calla. Este no es solo un blog: es un santuario donde la poesía florece sin pedir permiso. Un rincón para sentir, llorar, recordar y volar. Bienvenido al lugar donde los sentimientos cobran forma y los sueños se escriben entre líneas."
miércoles, 31 de enero de 2018
CASTILLA
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos,
—polvo, sudor y hierro— el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo...
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas, el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca,
en el umbral. Es toda
ojos azules; y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
«¡Buen Cid! Pasad... El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El Cielo os colme de venturas...
En nuestro mal, ioh Cid!, no ganáis nada».
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: «¡En marcha!»
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro—, el Cid cabalga.
Manuel Machado
martes, 30 de enero de 2018
NADIE
Es un viajante, sin otro equipaje
que sus recuerdos.
Es un pasajero de aquel barco
que aún está en el puerto.
Es mi dolor y mi cruz,
sobre mi espalda siento su peso.
Es el viento que pasa
y despeina todos los cabellos.
Es el rastro y la huella
que queda gravada en mi pecho.
Es la oscuridad en la noche,
(y cuando a tu sombra la veas doble,
conócelo en su cielo).
Es un ser solitario,
que solo busca consuelo
en la amistad de sí mismo,
(de Nadie, su compañero).
Ustedes lo hicieron Dios,
le dieron poder;
aumentaron su ego…
creyendo lo que a tiempo
pude descubrir que era incorrecto.
Amigos míos,
les voy a revelar un misterio:
Nadie, no es perfecto.
Sinda Miranda
lunes, 29 de enero de 2018
TU ALMA... MI HOGAR
Mi deseo te recorre, mis ganas te dibujan,
necesito el mapa de tu cuerpo
para que el perderme tenga sentido y destino...
Te delineo, ideo tus formas,
mientras mis manos cansadas de acariciar vacío,
quieren llenarse de vos...
Eres un ángel, un sueño, una ilusión,
una imagen extraída de mis fantasías,
y por la magia de la pasión contenida,
convertida en realidad ficticia, irreal...
Te deseo,
mi cuerpo no entiende de razones,
y tu ausencia, justificada o no,
te convierte en necesidad,
en dolorosa sed imposible de saciar...
Cuando llegues,
explotará el tiempo en mil besos
y el transitarte será la constante del encuentro...
Mi boca, tu sabor,
se mezclarán en un juego interminable,
donde el vencedor y el vencido
serán imposibles de distinguir
en medio de la confusión de nuestros cuerpos.
Es que tengo para vos un todo
del que hoy la nada es su dueño,
por eso, ven a mí,
quiero hacer de tu cuerpo mi casa,
necesito convertir tu alma en mi hogar...
Juan Leandro Alzugaray
domingo, 28 de enero de 2018
NASCITURUS
Vivo solo en un planeta abandonado,
donde solo vivo yo, el vigilante.
Vivo ahora eternamente malhadado,
existo para siempre en un instante.
Vigilo mi cosecha de tristezas,
donde solo vivo yo, en mi avanzada
hundida.
Sin vida
me recreo en futiles proezas
que nunca logran nada,
logran nada.
Soy un páramo desierto en un planeta
que se esconde en la cola de un cometa,
uno cualquiera.
Como quisiera
que mi vida no sea nada,
no sea nada.
Un rayo incomprensible me atraviesa;
mis negras nubes negras atraviesa
mi atmósfera cargada.
Me atraviesa
mi capa de tristeza,
de tristeza.
Nace Flor en la hosquedad de roca
encuentra allí un lugar que no existía
nace el amor, una esperanza toca
la vida vacía
de mi melancolía.
Mi planeta abandonado se humedece
se descargan esas negras, negras nubes
llueve en mí, la pequeña Flor florece
subo yo, mi amor, porque tú subes.
Sube en mí, mi Flor, sube en mi esencia
dame paz,
ya me la das,
con tu presencia.
Nace un nuevo mundo en mí,
nuevo planeta.
Por vos,
y porque sí,
nace el poeta.
FIN.
Aguijonmagico
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